Al-Sirri advierte sobre la interrupción de las elecciones por aferrarse a un consejo de la comisión «que ya no está sujeto a consenso»

La arena política ha sido testigo de una nueva escalada retórica, con acusaciones contundentes intercambiadas entre las instituciones del Consejo de Estado y la Cámara de Representantes respecto al organismo autorizado para supervisar el proceso electoral y sus leyes, amenazando con alterar el calendario del esperado proceso nacional.

Acusaciones de manipulación del camino electoral

En declaraciones televisadas, un miembro del Consejo de Estado lanzó duras críticas a la Cámara de Representantes y a la misión de la ONU, cuestionando su insistencia en lo que describió como «el consejo de la comisión actual, que carece de membresía completa y ya no está sujeto al consenso político». Confirmó que la selección por parte del Consejo de Estado de un presidente de la comisión electoral se enmarca en completar el proceso electoral, señalando que la formación del consejo de la comisión es «una parte importante de este proceso».

Añadió que el Consejo de Estado «no se ha desviado del marco legal y político acordado para acelerar el proceso electoral», expresando sorpresa por vincular la celebración de elecciones a la comisión actual. Enfatizó que «el trabajo debe ser institucional, no personal», subrayando la importancia de blindar el trabajo de la comisión de cualquier posible apelación.

Respuesta de la Cámara de Representantes: Enmienda constitucional y reemplazo de la autoridad ejecutiva

En declaraciones televisadas por separado, un miembro de la Cámara de Representantes contraatacó acusando al Consejo de Estado de obstruir el camino. Anunció un plan que incluye «llevar a cabo una enmienda constitucional» para que sirva como marco legal integral para enmiendas anteriores, al tiempo que se aboliría la cláusula sobre la formación de una autoridad ejecutiva.

Reveló una propuesta para reemplazar la cláusula de la autoridad ejecutiva por «un comité formado por el Presidente del Consejo Judicial Supremo, el Gobernador del Banco Central de Libia y su adjunto, y los adjuntos de cada uno de los dos gobiernos», encargándose este comité de «tomar las riendas para supervisar la celebración de elecciones».

Acusaciones de preempción y protección de intereses

Acusó al Consejo de Estado de «no querer que lleguemos a una única autoridad ejecutiva ni siquiera a leyes electorales que no excluyan a nadie», considerando el paso de cambiar la comisión electoral como un «paso preventivo» tomado después de que la Cámara de Representantes ratificara la finalización de la membresía de los miembros de la comisión.

Concluyó acusando al Consejo de Estado de operar según los intereses de quienes han ostentado el poder desde 2012, diciendo: «El Consejo de Estado se transforma y cambia de color según los intereses de quienes están en el poder».

Futuro incierto para el camino político

Esta aguda escalada retórica refleja la profundidad de la brecha entre las dos principales instituciones legislativas del país y plantea grandes interrogantes sobre la posibilidad de alcanzar un consenso que allane el camino para celebrar elecciones pronto. Parece que el escenario libio sigue gobernado por posturas contradictorias y una lucha por los poderes, dejando el futuro de todo el proceso político en el aire.

Consejo de Estado

El Consejo de Estado es la principal autoridad legislativa y consultiva en Libia, establecido como parte del Acuerdo Político Libio de 2015. Surgió de la antigua Cámara General del Congreso y funciona como la cámara alta del parlamento, con sede en Trípoli. Su propósito es revisar la legislación, ejercer supervisión política y representar a diversas regiones y facciones, aunque su autoridad y relación con la Cámara de Representantes han sido fuente de disputa constante en el proceso de transición política del país.

Cámara de Representantes

La Cámara de Representantes es el parlamento reconocido internacionalmente de Libia, establecido tras las elecciones de 2014. Según el Acuerdo Político Libio, es la cámara baja del poder legislativo. Sin embargo, su autoridad efectiva se ha visto limitada y dividida; opera principalmente desde la ciudad oriental de Tobruk, a menudo en oposición al Gobierno de Acuerdo Nacional en Trípoli, lo que refleja la fractura política y militar del país.

Misión de la ONU

La Misión de las Naciones Unidas en Libia (UNSMIL) es una misión política especial establecida en 2011 por el Consejo de Seguridad de la ONU. Su propósito central es apoyar los esfuerzos libios para lograr la estabilidad, un diálogo político inclusivo, la reconciliación nacional y la celebración de elecciones. La misión media entre las facciones rivales, asesora en la construcción del estado y coordina la asistencia internacional, desempeñando un papel clave, aunque complejo, en el proceso de paz.

Consejo Judicial Supremo

El Consejo Judicial Supremo es el máximo órgano administrativo y supervisor del poder judicial en Libia. Su función es garantizar la independencia del sistema judicial, gestionar los nombramientos, traslados y disciplina de los jueces, y supervisar los tribunales. En el contexto del conflicto político libio, su integridad y neutralidad han sido cuestionadas, con divisiones que reflejan la fragmentación general del estado, afectando su capacidad para administrar justicia de manera uniforme en todo el país.

Banco Central de Libia

El Banco Central de Libia (CBL) fue establecido en 1956 como el Banco Nacional de Libia, encargado de emitir la moneda y gestionar las finanzas del país tras la independencia. Es una institución clave para la economía libia. Desde la guerra civil de 2011 y la posterior fragmentación política, el banco ha estado dividido entre administraciones rivales en Trípoli y Bengasi, lo que ha complicado gravemente la política monetaria, la estabilidad financiera y la distribución de fondos públicos.