El registro genético de los perros domésticos se remonta a 5.000 años - Getty
El registro genético de los perros domésticos se remonta a 5.000 años – Getty

Los perros continúan demostrando ser los compañeros más antiguos y leales de la humanidad, con orígenes que se remontan a los lobos grises. Sin embargo, las preguntas sobre cuándo, dónde y por qué se domesticaron han permanecido sin respuestas precisas.

Una investigación genética reciente ofrece nueva evidencia, incluida la identificación del perro conocido más antiguo, que data de aproximadamente 15.800 años.

Este perro, cuyos huesos se encontraron en un refugio rocoso en Pınarbaşı, Turquía, fue utilizado por cazadores antiguos y es unos cinco mil años más antiguo que el perro genéticamente confirmado más antiguo conocido anteriormente.

La datación del perro de Pınarbaşı y de varios otros perros identificados en otros sitios europeos de aproximadamente el mismo período muestra que estos animales estaban muy extendidos y eran parte integral de la cultura humana miles de años antes de la llegada de la agricultura.

La evidencia de ADN indica que los perros estaban presentes en diferentes partes de Eurasia occidental hace 18.000 años y ya eran genéticamente bastante distintos de los lobos.

Se plantea que las poblaciones de perros y lobos se separaron mucho antes, probablemente antes del pico de la última Edad de Hielo hace unos 24.000 años, aunque aún persiste una gran incertidumbre.

Perros: Los primeros animales domesticados

El perro de Pınarbaşı desciende de un linaje de lobo antiguo separado de los lobos modernos y se considera el primer animal domesticado por humanos, precediendo a cabras, ovejas, ganado e incluso a los gatos.

Los perros acompañaron a los humanos a través de grandes transformaciones en el estilo de vida y el surgimiento de sociedades complejas.

Curiosamente, los perros no siempre se criaron para roles específicos; su función principal a menudo pudo haber sido simplemente la compañía.

Los investigadores utilizan un nuevo método para distinguir genéticamente lobos de perros entre 216 restos antiguos de hasta 46.000 años.
Los investigadores utilizan un nuevo método para distinguir genéticamente lobos de perros entre 216 restos antiguos de hasta 46.000 años.

Se realizó una búsqueda extensa de perros antiguos en Europa utilizando un nuevo método para distinguir genéticamente lobos de perros entre 216 restos antiguos que van desde 46.000 a 2.000 años de antigüedad, procedentes de Bélgica, Dinamarca, Francia, Alemania, Países Bajos, Escocia, Suecia, Suiza y Turquía. Este es el estudio más grande de su tipo sobre estos restos hasta la fecha.

Fue posible identificar 46 perros y 95 lobos. Debido a que los esqueletos de perros y lobos eran muy similares en las primeras etapas de la domesticación canina, los estudios genéticos son esenciales para distinguirlos en restos antiguos.

El perro más antiguo identificado data de hace 14.200 años, del sitio de la cueva Kesslerloch en Suiza. Los primeros perros europeos identificados en este estudio comparten ascendencia con perros de Asia y el resto del mundo, lo que indica que estos diferentes grupos de perros no surgieron de eventos de domesticación separados.

Los perros en la vida humana antigua

El perro de Pınarbaşı sirve como evidencia de su alto estatus entre los cazadores que mantenían perros. En Pınarbaşı, hay entierros de humanos y perros, con perros enterrados junto a humanos.

También hay evidencia de que los habitantes de Pınarbaşı alimentaban a sus perros con pescado. Este estudio identificó cinco perros que datan de entre 15.800 y 14.300 años atrás, incluidos restos de perros de la Cueva de Gough, cerca de Cheddar, en Inglaterra.

El estudio concluyó que los perros de Pınarbaşı y de la Cueva de Gough están más estrechamente relacionados con los ancestros de las razas europeas y de Oriente Medio actuales, como el Bóxer y el Saluki, en comparación con las razas árticas como el Husky Siberiano.

Junto con la compañía, los perros antiguos pudieron haber ayudado a los humanos en la caza o la guardia, sirviendo como una especie de sistema de alarma durante la Edad de Hielo. A diferencia de muchas razas de perros modernas, es probable que esos perros antiguos aún se parecieran mucho a los lobos de los que descendían.

Las preguntas sobre cuándo, dónde y por qué los humanos domesticaron a los perros aún carecen de respuestas precisas. Se cree que esto probablemente ocurrió en Asia, pero la ubicación exacta de la domesticación aún no se ha determinado.

Pınarbaşı

Pınarbaşı es un distrito en la provincia de Kayseri, en el centro de Turquía, históricamente significativo como fuente de los manantiales del río Zamantı, un afluente importante del Seyhan. El área tiene una larga historia de asentamiento humano, con evidencia arqueológica, incluido el cercano **Refugio Rocoso de Pınarbaşı**, que indica presencia humana que se remonta al período Epipaleolítico, hace más de 10.000 años. Hoy en día, es conocido por sus manantiales naturales, paisajes pastorales y su conexión con este profundo pasado histórico.

Cueva Kesslerloch

La cueva Kesslerloch es un importante sitio arqueológico ubicado cerca de Thayngen, en el norte de Suiza. Es conocida por sus ricos depósitos del Paleolítico Superior, que han proporcionado artefactos importantes, incluidas herramientas de piedra y huesos de animales grabados, lo que indica que fue un campamento de caza estacional para cazadores-recolectores de la cultura Magdaleniense hace unos 15.000 años. Los descubrimientos de la cueva han proporcionado información clave sobre el arte y las estrategias de subsistencia de los pueblos de finales de la Edad de Hielo en Europa Central.

Cueva de Gough

La Cueva de Gough es una cueva de piedra caliza ubicada en Cheddar Gorge, Somerset, Inglaterra, famosa por sus dramáticas formaciones de estalactitas y su río subterráneo. Ganó importancia arqueológica tras el descubrimiento en 1903 del «Hombre de Cheddar», el esqueleto casi completo de un cazador-recolector mesolítico que vivió allí hace unos 10.000 años. Investigaciones posteriores también revelaron evidencia de que la cueva fue utilizada por humanos durante el período Paleolítico Superior, con hallazgos de cráneos humanos modificados que sugieren posibles prácticas ritualísticas.

Cheddar

Cheddar es un pueblo en Somerset, Inglaterra, famoso por su espectacular garganta de piedra caliza y cuevas donde se descubrió el esqueleto humano completo más antiguo de Gran Bretaña, el «Hombre de Cheddar», que data de hace más de 10.000 años. También es el lugar que da nombre y se considera la cuna tradicional del queso Cheddar, un queso duro y fuerte que se ha producido en la zona local desde al menos el siglo XII. Hoy en día, es un destino turístico popular por su belleza natural, sitios históricos y herencia quesera.

Bóxer

«Bóxer» se refiere a una raza de perro de trabajo de tamaño mediano, originaria de Alemania. Son conocidos por su complexión fuerte y musculosa, mandíbula poderosa, carácter juguetón y leal, y su distintivo hocico chato. Históricamente utilizados para la caza mayor y como perros de trabajo, hoy en día son populares como perros de compañía y familia, además de destacar en deportes caninos y como perros de servicio.

Saluki

El Saluki no es un lugar o sitio cultural, sino una raza de perro. Es una de las razas de perro doméstico más antiguas conocidas, con una historia que se remonta a más de 5.000 años en la antigua Mesopotamia, donde eran venerados por civilizaciones como los egipcios por su gracia y destreza en la caza. A menudo llamado el «perro real de Egipto», históricamente se asociaron con la nobleza y son celebrados por su velocidad, resistencia y apariencia distintiva.

Husky Siberiano

El Husky Siberiano no es un lugar o sitio cultural, sino una raza de perro de trabajo desarrollada originalmente por el pueblo chukchi del noreste de Siberia. Fueron criados por su resistencia y para tirar de cargas ligeras sobre vastas extensiones heladas, y ganaron fama internacional después de servir como perros de trineo en la carrera del suero a Nome, Alaska, en 1925.