Nuevo estudio revela los beneficios de la dieta mediterránea para la salud cardíaca

Una colorida variedad de alimentos de la dieta mediterránea que incluye aceitunas, tomates, pescado y cereales integrales
Una variedad de alimentos saludables incluidos en la dieta mediterránea

Un estudio de investigación exhaustivo ha encontrado beneficios cardiovasculares significativos asociados con el patrón alimenticio tradicional mediterráneo. El estudio siguió a participantes durante un período de cinco años, monitoreando varios indicadores de salud.

La investigación demostró que las personas que siguieron de cerca la dieta mediterránea mostraron:

  • 28% de reducción en el riesgo de eventos cardiovasculares mayores
  • Mejora en los niveles de colesterol
  • Mejor control de la presión arterial
  • Marcadores reducidos de inflamación

Componentes clave de la dieta mediterránea

Este patrón alimenticio enfatiza:

  • Abundantes frutas y verduras
  • Cereales integrales y legumbres
  • Grasas saludables del aceite de oliva y frutos secos
  • Consumo moderado de pescado y aves
  • Carne roja y dulces limitados

Los investigadores señalaron que la combinación de estos grupos de alimentos, en lugar de cualquier componente individual, parece proporcionar los mayores beneficios para la salud. El alto contenido de antioxidantes y compuestos antiinflamatorios de la dieta probablemente contribuye a sus efectos positivos en la salud cardíaca.

Los profesionales médicos recomiendan cada vez más este patrón dietético a pacientes que buscan mejorar su salud cardiovascular mediante modificaciones en el estilo de vida.

Dieta mediterránea

La dieta mediterránea es un patrón alimentario tradicional originario de las culturas que rodean el mar Mediterráneo, históricamente moldeado por las prácticas agrícolas y la disponibilidad de alimentos de países como Italia, Grecia y España. Enfatiza el consumo de frutas, verduras, cereales integrales, legumbres, frutos secos y aceite de oliva, con cantidades moderadas de pescado y aves. Reconocida por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, se celebra no solo por sus beneficios para la salud, sino también por su papel en fomentar la comunidad y la identidad cultural a través de comidas compartidas y tradiciones alimentarias locales.