Las declaraciones se realizaron durante la participación en las sesiones de la decimosexta Conferencia de las Partes de la Capacidad Africana de Riesgo, celebrada en la sede de la Unión Africana en la capital, Adís Abeba. Se hizo un llamado a las naciones africanas para superar las respuestas fragmentadas y adoptar soluciones coordinadas lideradas por el propio continente.
Se afirmó que África está enfrentando una prueba severa debido a la crisis climática global, advirtiendo que este desafío debe convertirse en un punto de inflexión hacia una mayor solidaridad, en lugar de división.
Se añadió: «Este momento no exige desesperación, sino determinación, unidad y el auténtico espíritu africano».
Se confirmó que el cambio climático ya no es una amenaza lejana o teórica, sino que se ha convertido en una realidad tangible que afecta directamente la vida y los medios de subsistencia de los pueblos de todo el continente.
Se enfatizó que la unidad no es solo un eslogan, sino una fuerza decisiva para fortalecer la capacidad colectiva de resiliencia de África.
Se criticó el enfoque basado en responder a las crisis después de que ocurren, haciendo un llamado a un cambio radical hacia la prevención y la preparación.
Se dijo: «No podemos construir nuestro futuro sobre una espiral de crisis y dependencia de otros. Demasiadas veces nos hemos visto obligados a buscar soluciones externas después de que ocurren los desastres, y este enfoque debe cambiar».
Se destacó la importancia de invertir en soluciones científicas, sistemas de alerta temprana y estrategias de riesgo proactivas, ya que contribuyen a proteger los medios de vida y fortalecer la soberanía nacional.
Se reafirmó el compromiso de Etiopía, señalando iniciativas nacionales destacadas como la Iniciativa Legado Verde, junto con los esfuerzos para lograr la soberanía alimentaria y expandir la infraestructura de energía renovable para mejorar la integración regional.
Se subrayó la importancia de fortalecer las instituciones continentales, particularmente la Capacidad Africana de Riesgo, describiéndola como un elemento fundamental para construir la resiliencia a largo plazo de África.
Se afirmó que fortalecer las instituciones africanas no es una opción, sino una necesidad imperiosa, añadiendo: «Cuando invertimos en nuestros propios sistemas, confiamos en nuestro propio conocimiento y trabajamos juntos, podemos cambiar la trayectoria de nuestro continente».
El discurso concluyó reafirmando la disposición de Etiopía para liderar los esfuerzos y cooperar con los socios africanos, declarando: «El futuro de África no debe estar definido por la fragilidad, sino por la resiliencia, la soberanía y el progreso compartido».