En su discurso ante la conferencia, enfatizó que un alto el fuego es el primer paso crucial para poner fin al inmenso sufrimiento del pueblo sudanés.
Pidió una mayor coordinación entre los esfuerzos de mediación internacional, advirtiendo que las iniciativas fragmentadas amenazan con socavar el progreso hacia la paz.
El Presidente destacó el papel fundamental de la Unión Africana e instó a los socios internacionales a unirse en torno a un enfoque único que respalde un proceso político dirigido y gestionado por Sudán, con inclusión de los actores civiles.
También hizo un llamamiento para obtener apoyo humanitario sostenido y renovar la atención mundial hacia la crisis, afirmando que la acción internacional coordinada es la única manera de allanar el camino hacia una paz y estabilidad duraderas en Sudán.
Durante su intervención en la conferencia, el Ministro de Estado de Asuntos Exteriores de Etiopía subrayó la importancia del apoyo internacional continuo, el fortalecimiento de las alianzas y el aumento de la inversión en las comunidades de acogida para garantizar que los refugiados puedan vivir con dignidad y esperanza.
Reafirmó el compromiso de Etiopía con políticas de refugiados inclusivas, centrándose en ampliar el acceso de las personas desplazadas a la educación, los medios de vida y los servicios esenciales.
Durante la conferencia, los países participantes se comprometieron a aportar aproximadamente 1.800 millones de euros para combatir el hambre en Sudán, apoyar a los refugiados y proporcionar atención sanitaria y refugio urgentes, lo que refleja un renovado compromiso global para abordar la crisis actual.