La Unión Europea ha anunciado un nuevo marco de regulación digital destinado a aumentar la transparencia y la rendición de cuentas de las grandes empresas tecnológicas. Las normas exigirán a las plataformas que proporcionen información más detallada sobre sus algoritmos y prácticas de moderación de contenido.
Según las nuevas directrices, empresas como las redes sociales y los motores de búsqueda deberán realizar evaluaciones de riesgo anuales y compartir los resultados con los reguladores. El incumplimiento podría dar lugar a multas significativas, de hasta el 6% de los ingresos anuales globales.
Expertos del sector afirman que las regulaciones representan un cambio importante en la forma en que se gobiernan los servicios digitales, estableciendo potencialmente un estándar global. Defensores de los consumidores han celebrado la medida, calificándola como un paso necesario para proteger los derechos de los usuarios y combatir la desinformación.
Se espera que las medidas entren en vigor el próximo año, con una implementación gradual para las empresas más pequeñas.