Libia deporta a 26 migrantes egipcios ilegales por el cruce terrestre de Amsaad
Medidas legales contundentes para controlar la inmigración ilegal
Las autoridades competentes llevaron a cabo una operación de deportación de veintiséis ciudadanos egipcios que se encontraban ilegalmente en territorio libio. La deportación se realizó a través del cruce fronterizo terrestre de Amsaad, como parte de las medidas destinadas a reforzar la seguridad y la estabilidad.
La operación incluyó varias categorías de infractores. Se deportó a dos mujeres mendigas junto con un niño, además de a veintiuna personas contra las que la Fiscalía había emitido órdenes de deportación judicial. También se detuvo y deportó a otras tres que se encontraban de forma irregular en el área geográfica de una dependencia de seguridad.
La fuente confirmó que todos los procedimientos se realizaron íntegramente dentro del marco legal establecido y con plena cooperación con las demás partes interesadas, garantizando el respeto a la legislación vigente y manteniendo la seguridad pública del país.
Énfasis en la firmeza ante los desafíos de seguridad
El comunicado de seguridad aclaró que este paso no es aislado, sino que forma parte de un plan integral que están implementando los organismos competentes para establecer el control de seguridad en diversas zonas. Este plan tiene como objetivo principal frenar el fenómeno de la inmigración ilegal, que constituye una carga de seguridad y social, y trabajar para garantizar la aplicación de las disposiciones legales en todos los territorios libios sin excepción.
Protección del ciudadano y continuidad de los esfuerzos disuasorios
La fuente subrayó que estas medidas surgen de la responsabilidad del Estado de proteger a sus ciudadanos y recursos, y de hacer cumplir el estado de derecho. Señaló la continuidad de la intensificación de los esfuerzos sobre el terreno, mediante el aumento de las patrullas de seguridad, la realización de operaciones de inspección y la adopción de todas las medidas disuasorias contra cualquiera que se atreva a violar la ley o comprometer la seguridad del Estado libio y la integridad de sus fronteras.
El comunicado concluyó afirmando que mantener la seguridad del ciudadano libio y la protección de sus tierras sigue siendo una prioridad máxima, y que se emplearán todas las capacidades para lograr este objetivo nacional supremo.