La Libia rica en petróleo se hunde en la pobreza en medio del monopolio del poder y la riqueza

En las mañanas de las ciudades libias, la misma escena se repite casi sin cambios. Autos viejos estacionados frente a las escuelas, padres agotados esperando a sus hijos entre el inicio y el final de la jornada escolar, y rostros abrumados por la ansiedad del mañana.

La escena parece común en la superficie, pero en el fondo revela una historia mucho más grande: la historia de un país rico en recursos cuyos ciudadanos viven en la adversidad, una economía controlada por redes monopolísticas y corruptas, y un Estado cuyas instituciones son incapaces de convertir sus vastos recursos en una vida digna para su pueblo.

Durante más de una década, ni el gobierno saliente ni el Consejo Presidencial han logrado presentar un modelo de gobernanza capaz de abordar el colapso económico y social. De hecho, las políticas seguidas en los últimos años han contribuido a profundizar la crisis y a convertir a Libia en una economía frágil dependiente de las rentas petroleras sin ninguna reforma real.

Y mientras las exportaciones de petróleo continúan fluyendo, los libios sienten cada vez más que la riqueza del país no les llega, y que el Estado, que se suponía debía ser un paraguas para su protección, se ha convertido en una carga adicional para su vida diaria.

Esta realidad se refleja directamente en la vida cotidiana de las familias. Las mesas que hace años estaban abundantes se han vuelto más modestas, y el poder adquisitivo ha caído a niveles sin precedentes.

Un ciudadano en Trípoli, empleado del gobierno de unos cuarenta y cinco años, dice:

«Ya no pensamos en mejorar nuestras vidas. Todo lo que queremos ahora es vivir con dignidad y dar de comer a nuestros hijos.»

En la ciudad de Bengasi, una maestra jubilada dice:

«El Estado habla de presupuestos enormes, pero no vemos nada de eso en nuestras vidas.»

Estos testimonios diarios reflejan la gran brecha entre el discurso oficial y la realidad de las condiciones de vida.

Una economía frágil y un mercado afectado por los rumores

El desequilibrio económico no se limita solo al nivel de vida; se extiende a la propia estructura del mercado.

El mercado de divisas paralelo en Libia se ha vuelto frágil hasta un punto sin precedentes.

La mera difusión de un conjunto de imágenes o rumores puede provocar fuertes movimientos en el tipo de cambio en cuestión de horas.

La especulación financiera se ha convertido en una de las manifestaciones más peligrosas del caos económico, descrita como una actividad destructiva no menos peligrosa que la corrupción administrativa y la manipulación de los créditos financieros.

Esta situación refleja la ausencia de políticas monetarias claras y capaces de regular el mercado, así como una débil supervisión del movimiento de fondos y créditos.

Un comerciante en el mercado de Misurata dice:

«Cada día hay un precio diferente, y nadie sabe hacia dónde se dirige la economía.»

Un pequeño empresario dice:

«No se puede planificar ningún negocio cuando el precio de la moneda es tan volátil.»

El escándalo salarial: El jubilado libio entre la humillación económica y la traición

Uno de los temas más controvertidos en el panorama económico libio es el nivel de los salarios, especialmente las pensiones de los jubilados.

La pensión mensual de un jubilado, que pasó su vida al servicio del Estado, no supera el equivalente a unos cien dólares.

Esta cifra no es suficiente para cubrir

Trípoli

Trípoli es la capital y ciudad más grande de Libia, ubicada en la costa noroeste del país. Históricamente, fue fundada por los fenicios en el siglo VII a.C. y desde entonces ha sido gobernada por romanos, árabes, otomanos e italianos, lo que se refleja en su diversa arquitectura, como el antiguo Castillo Rojo (Assaraya al-Hamra) y la medina vieja. Hoy en día, sirve como el principal centro político, económico y cultural de Libia.

Bengasi

Bengasi es una ciudad importante en el este de Libia, que históricamente ha servido como un centro económico y cultural clave. Fue fundada en la antigüedad como Evespérides por colonos griegos y más tarde floreció bajo varios gobernantes, incluidos los romanos, otomanos e italianos. En la historia moderna, desempeñó un papel central en la revolución libia de 2011 y ha enfrentado importantes conflictos y esfuerzos de reconstrucción desde entonces.

Misurata

Misurata es una importante ciudad portuaria en la costa mediterránea de Libia, conocida históricamente como un centro comercial clave desde la antigüedad. Desempeñó un papel fundamental y ferozmente defendido como centro de resistencia durante la Guerra Civil Libia de 2011. Hoy en día, es uno de los centros económicos y comerciales más importantes de Libia.