Se anuncia un gran avance científico en energía renovable
Un equipo de investigación ha demostrado con éxito un nuevo método para almacenar energía solar durante largos períodos. La tecnología, basada en un novedoso sistema molecular, puede capturar energía de la luz solar y liberarla como calor bajo demanda, lo que podría revolucionar cómo alimentamos hogares e industrias.

La innovación central implica una molécula especialmente diseñada que cambia de forma cuando se expone a la luz solar. Este cambio de forma almacena energía. Cuando se aplica un catalizador específico, la molécula vuelve a su forma original, liberando la energía almacenada como calor. Este ciclo puede repetirse muchas veces sin degradación significativa.
Ventajas clave de la tecnología:
- La energía puede almacenarse durante décadas sin pérdidas.
- La liberación de calor es instantánea y controlable.
- Los materiales son económicos y no tóxicos.
Las aplicaciones iniciales se prevén en sistemas de calefacción residencial y para proporcionar calor en procesos industriales. Los investigadores estiman que un sistema basado en esta tecnología podría estar disponible comercialmente en los próximos cinco a siete años, pendiente de más pruebas a gran escala y desarrollo.
Este descubrimiento aborda uno de los desafíos más importantes de la energía renovable: la intermitencia. A diferencia de las baterías, que almacenan electricidad, este sistema almacena energía térmica directamente, ofreciendo una solución complementaria para una red energética sostenible.