
Un equipo de investigación ha anunciado el desarrollo de una tecnología avanzada de piel electrónica robótica neuromórfica, lo que supone un salto cualitativo en la capacidad de los robots humanoides para sentir y responder al dolor de forma inteligente.
Se explicó que el nuevo diseño imita el mecanismo de la piel humana y el sistema nervioso, permitiendo a los robots responder al instante a toques dañinos mediante movimientos reflejos rápidos, similares al reflejo de retirada humano.
Una nueva generación de robots
La piel consta de cuatro capas integradas: una capa protectora, una red de sensores neuronales, un sistema de automonitorización y un mecanismo de respuesta refleja directa para los motores cuando la presión supera los límites de seguridad, además de una función de reparación rápida mediante unidades magnéticas reemplazables.
El equipo de investigación continúa desarrollando el sistema para mejorar su sensibilidad y capacidad para manejar múltiples toques simultáneos, allanando el camino para una nueva generación de robots capaces de interactuar con los humanos de forma segura y natural.