Esto fue declarado en un mensaje emitido con motivo del 89º aniversario del Día de los Mártires Etíopes (Yekatit 12), explicando que esta conmemoración simboliza la profundidad del sentimiento de pertenencia nacional.
Se señaló que dedicarse a servir una visión nacional elevada es una tradición bien establecida en la historia de Etiopía, transmitida de generación en generación. El espíritu de sacrificio demostrado por los antepasados permanece vivo y profundamente arraigado en la conciencia de la generación actual.
Se añadió que el amor por la patria, que se manifiesta hoy en la conciencia y vitalidad de la juventud, constituye una fuerza motriz renovada para el trabajo y la construcción, y una llamada continua a afianzar los valores de unidad y responsabilidad compartida.
Concluyendo el mensaje, se instó a la generación actual a continuar el camino de sacrificio trazado por los predecesores, y a abrazar la sabiduría y la ética de trabajo establecida, contribuyendo así a la elevación de la visión nacional y la realización de las mayores aspiraciones de Etiopía.