Los expertos afirman que la disminución de la tasa de natalidad en esta nación del sudeste asiático está impulsada por el estrés laboral, las presiones económicas, las ambiciones profesionales y el cambio de las normas sociales
Vietnam está modificando su ley de población para eliminar el límite de dos hijos en un intento por revertir la caída en picado de la tasa de natalidad.
El país tiene una de las tasas de natalidad más bajas del sudeste asiático y, como otras naciones asiáticas, experimenta un declive demográfico.
En marzo, para abordar las marcadas diferencias regionales en las tasas de natalidad, el ministerio de salud propuso dar a las parejas autonomía total para decidir cuántos hijos querían tener y cuándo.
El miércoles, medios locales informaron de que la asamblea nacional había aprobado una nueva normativa que permite a las familias mayor libertad para decidir cuántos hijos tener y cuándo.
La ley anterior recomendaba que las familias no tuvieran más de dos hijos, con algunas excepciones.
Según el ministerio de salud, Vietnam mantuvo una tasa de fertilidad estable de 2,1 desde 1999 hasta 2022. Sin embargo, en los últimos años, la tasa ha caído en picado, de 1,96 hijos por mujer en 2023 a 1,91 en 2024, la más baja jamás registrada.
De hecho, 2024 marcó el tercer año consecutivo de caída de la tasa de natalidad en Vietnam.
La tendencia es más evidente en las zonas urbanas económicamente avanzadas, particularmente en grandes ciudades como Hanói y Ciudad Ho Chi Minh, donde el aumento del costo de vida juega un papel importante.
Los expertos afirman que la disminución de la tasa de natalidad en Vietnam está impulsada por el estrés laboral, las presiones económicas, las ambiciones profesionales y el cambio de las normas sociales.
El límite de dos hijos se introdujo en 1988, pero rara vez se aplicaba a quienes no eran miembros del Partido Comunista. Para los miembros del partido, las sanciones incluían advertencias, reducción de bonificaciones o despido.
Vietnam también sigue enfrentándose a un desequilibrio de género, impulsado por una preferencia cultural de larga data por los hijos varones. El martes, el ministerio de salud propuso triplicar la multa para «frenar la selección de género fetal» hasta unos 3.800 dólares, según citan los medios estatales.
Aunque ha habido cierta mejora, la proporción de género al nacer sigue estando sesgada, con 112 niños nacidos por cada 100 niñas.
Muchas naciones asiáticas como Corea del Sur, Japón y China enfrentan desafíos demográficos similares. En Corea del Sur, las mujeres citan la carga del cuidado de los hijos, la presión económica y la pérdida de perspectivas profesionales como razones para no tener hijos.
Japón registró su número más bajo de nacimientos desde que comenzaron los registros en 1899, mientras que China registró una caída del 20% en los matrimonios a pesar de los esfuerzos estatales por revertir la tendencia.