La crisis del GLP y las elecciones en Mumbai han provocado un aumento del éxodo de trabajadores, afectando a los sectores inmobiliario y hotelero. El número de obreros en las obras de construcción disminuye rápidamente, mientras que los restaurantes sufren escasez de personal. Los trabajadores afirman que la inflación y la falta de gas han dificultado la vida en la ciudad. Esto ha incrementado la presión sobre las empresas.